Tratamiento de agua para piscinas

Tratamiento de agua para piscinasDurante la etapa de calor aumenta la concurrencia de gente en las piscinas. En nuestro país existen, aproximadamente 580.000 piscinas. De éstas, 10.300 son de empleo colectivo-deportivo.

En caso de que el agua no esté correctamente tratada pueden aparecer problemas sanitarios como por ejemplo la transmisión de enfermedades, la aparición de agentes patógenos.

Los buenos tratamientos consiguen que se destruya de manera eficaz e inminente aquellos microorganismos que se introduzcan en el vaso de la piscina. Para acabar con toda la materia orgánica, tiene que existir un agente antioxidante que acabe con los agentes externos que puedan perjudicar el agua, como la vegetación o bien los propios bañistas, entre otros.

Para que el tratamiento sea completo se debe contar con un buen sistema de filtración que mate cualquier partícula. Para eliminar las partículas con facilidad, se utiliza un sistema de agentes floculantes que las agrupa.

Para los sistemas de filtración se utiliza el cloro que, sin embargo tiene un inconveniente, ya que produce la aparición de compuestos organoclorados. Estos compuestos son los que se relacionan con los olores típicos de las piscinas, los cuales no son muy saludables para la salud de los bañistas.

Nuevos Métodos de Tratamiento de agua para piscinas

Actualmente, se emplean unos 5.800 millones de litros diarios para renovar el agua de las piscinas, lo cual podría satisfacer la demanda de 35 millones de españoles.

Es por estos datos que deben empezar a considerarse otros sistemas de filtración de agua en las piscinas, ya que una piscina que esté bien tratada necesita una menor dilución del agua del vaso.

Actualmente, existen otros tratamientos complementarios y alternativos a la cloración tradicional, los cuales, reducen el consumo del cloro y por tanto el aporte de agua.

Desinfección del agua y depuración

piscina limpia

piscina limpiaDurante el verano, muchas son las personas que usan las piscinas para relajarse o practicar actividades deportivas. En muchas ocasiones pueden aparecer agentes patógenos y de transmisión de enfermedades debido a un mal tratamiento del agua de la piscina.

Si se depura el agua de la piscina, se crea un efecto biocida que consigue destruir de manera muy eficiente los microorganismos que se crean en el agua de la piscina.

Asimismo, también tiene que haber un agente oxidante que sea el encargado de eliminar la materia orgánica que pueda aparecer en el agua (debido a un agente externo o a las propias personas).

Para que la desinfección y depuración del agua sea completa, se debe utilizar un sistema de filtración que haga desaparecer las partículas más grandes. Para ello, los floculantes son los mejores elementos ya que agrupan las partículas y hacen que éstas sean eliminadas más fácilmente.

Uso del cloro para la desinfección del agua

El tratamiento más utilizado para la depuración del agua es el cloro. Sin embargo, éste tiene un inconveniente, y es que debido a su uso se produce la formación de compuestos organoclorados que son los responsables del olor en la piscina, de las cloraminas y de los efectos perjudiciales para la salud de las personas, como la irritación de las mucosas o de los ojos.

Además, debido a las acumulaciones de compuestos que se crean y a los agentes estabilizantes que encontramos en el cloro comercial (por ejemplo, el ácido isacianúrico) y que pueden ser dañinos para la salud, los técnicos sanitarios exigen que se produzca un cambio de manera diaria de una parte del agua (aproximadamente un 5%).